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¿Son mejores las proteínas para perder peso? ¿Me tomo ese producto que he visto anunciado para perder peso? ¿Es cancerígena la carne? ¿Me hago vegano o mejor vegetariano?

¿Son mejores las proteínas para perder peso? ¿Me tomo ese producto que he visto anunciado para perder peso? ¿Es cancerígena la carne? ¿Me hago vegano o mejor vegetariano? A continuación os vamos a contar qué hacer con vuestras vidas.

Esto parece ser lo que te puede estar ocurriendo en estos momentos, debido a toda la información que estas tratando de asimilar en los últimos tiempos sobre nutrición, dietas revolucionarias y productos milagrosos.

Hoy en día nos encontramos con la paradoja del exceso de información, ya no podemos decir que no hay suficientes artículos para leer, por el contrario, lo que nos ocurre es que no sabemos ya qué demonios creernos. Es común encontrarnos cada día con un artículo que nos rebata una idea que teníamos ya afianzada sobre determinada dieta o determinados alimentos que ya creíamos que eran la panacea, te pensabas que ya habías dado en la tecla y que pronto te ibas a ver con ese figurín que tanto ansías.

Pues bien amigos, os vamos a revelar un secreto “NO EXISTE  ESE ALIMENTO, ESA PASTILLA, ESA EXÓTICA FRUTA DE LA SELVA DE NO SÉ QUÉ PAIS PERDIDO, NI DIETA MILAGROSA QUE SIGUE NO SÉ QUE FAMOSA SUPERRETOCADA CON PHOTOSHOP”. La mayoría de los productos y alimentos revolucionarios que nos muestran los medios como un alimento “revelación”, son realmente  un producto de una elaborada campaña de marketing,  tras estos alimentos o productos “mágicos”, suele haber unos intereses económicos muy sustentosos.

Pensadlo bien, pongamos el ejemplo de que somos una empresa que se dedica a vender edulcorante, a mi lo que me interesaría seria correr la voz de que tomar azúcar es cancerígeno o nocivo para la salud, pero viceversa también puede funcionar. De hecho esto ha ocurrido ya en la industria alimentaria en contra de los edulcorantes, es el caso de Cuba, que es productora de azúcar. Si se consiguiera que todos los ciudadanos de Estados Unidos tuviesen la creencia de que tomar edulcorante fuera nocivo, e incluso favoreciese la carcinogénesis se crearía una gran alarma social y empezarían a importar toneladas de azúcar de Cuba, generando cantidades ingentes de dinero. No se si os sonará este caso pero es un hecho real.

Con esto no queremos decir que el edulcorante sea bueno, pero si es verdad que si se exagerara algún efecto negativo en la salud esto repercutiría inmensamente en el bolsillo de alguna persona. Os hemos puesto como ejemplo el edulcorante, pero este ejemplo lo podemos extrapolar a cualquier alimento que vemos que recibe una campaña publicitaria fuera de lo normal.

¿ENTONCES A QUIEN DEBO DE HACER CASO Y QUE DEBO DE COMER?

La solución es tan simple como apelar a la lógica. ¿De verdad piensas que si hubiera un alimento o pastilla milagrosa para perder peso habría el índice de obesidad que existe en este momento en el primer mundo? Nos encanta pensar que hay algo que te lo tomas y te conviertes en ese o esa top model a quien tanto envidias, pero amigos, seamos sinceros, “ESO NO EXISTE”, el secreto es llevar un hábito de vida saludable, una dieta variada que no exceda del número de calorías que utilizamos para mantener nuestras funciones vitales a lo largo del día.

Por eso los expertos siempre recomiendan ponernos en las manos de profesionales que nos puedan guiar en llevar una rutina y hábitos de vida saludables, que nos aconsejen qué debemos y qué no debemos comer. Y qué decir de la importancia de realizar ejercicio físico acorde a nuestras capacidades y estado físico.

NUESTRA REFLEXIÓN

 

Seamos realistas, no nos podemos pasar el día sentados metiéndonos calorías en exceso en el cuerpo día tras día, y llegar de repente esos primeros rayos de sol y pensar que en dos días vamos a tener un cuerpo diez para ir a la playa y lucir nuestros mejores atributos. La base tanto para tener un buen físico y más importante que esto, tener un nivel de salud óptimo, es cuidarse día a día, esto no quiere decir que nunca más comas un buen plato de tu comida favorita, ni esos caprichos en forma de dulce que tanto te gustan. Pero hemos de comer con moderación, hemos de saber cuáles son los momentos en que ese caprichito nos va a sentar de maravilla y cuando estamos abusando de ellos.

Un consejo que doy a mis amigos cuando me preguntan qué comer, es que primero aprendan qué es lo que se están llevando a la boca, que sean un poco curiosos y aprendan de alimentación y nutrición. En vez de leer artículos con productos mágicos, elegid un libro sobre nutrición y nutrientes, nunca vais a conseguir llevar una dieta saludable si ni siquiera sabéis de que está compuesto eso que os vais a comer.

A continucación os dejamos un enlace de la agencia española de consumo, seguridad alimentaria y nutrición:

http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/web/subhomes/nutricion/aecosan_nutricion.htm

 

Autor: Dr. Saman Vafakhah Agajanian

Licenciado en Medicina y Cirugia por la Universidad de Málaga

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